La escritura y la literatura siempre han estado ligadas al hombre. Desde que decidió explicar los fenómenos que no conocía y dotarlos de un velo mágico. Al transcurso del tiempo se han hecho fundamentales en la educación ya que no se ve escritura sin literatura y a la inversa.
Ahora nos volvemos a preguntar ¿cómo enseñar literatura? No es lo mismo enseñarlo hoy que hace 20 años, o a principios del siglo XX, o igual que en el siglo XIX. Se puede enseñar diferente, o ha cambiado la literatura, o se hicieron anquilosadas las formas de enseñar, o los alumnos ya no se interesan y lo ven caduco ante las nuevas tecnologías: llámese mensajes por internet, por twitter o por teléfono móvil; o son mejores las historias contadas por you tobe, dígase las mangas japonesas o las series televisivas.
Lo importante para nosotros es enseñarles el gusto por la literatura, porque a través de ella conocen, imaginan, se encuentran con palabras nuevas que enriquecen su vocabulario, saben de historia; como se vestían, como se comportaban, como hablaban, como pensaban, entre otras cosas. Es decirles que existen diferentes corrientes, que muchos escribían conforme su estado de ánimo, que otros de acuerdo a cánones establecidos, que la literatura al igual que la historia es cíclica. En fin son fuentes de información.
La literatura se enseña por el gusto que tiene uno, y eso se transmite, no puedo hablar de El ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha sin emocionarme y contarles de como luchó contra unos molinos de viento pensando que eran enemigos o contra unos carneros o como su loquera sería la cordura de muchos, o como al final de la historia él se vuelve cuerdo y su fiel escudero, Sancho Panza, pierde su cordura. Se trata de emocionarlos para que disfruten la lectura.
Con base en lo anterior los alumnos pueden cumplir con las dinámicas requeridas por el maestro y realizar las tareas y los comentarios. Ellos tendrán un criterio de una lectura.
Entre las dinámicas que se pueden implementar y que he llevado a cabo, que también se mencionan en la semana siete, están las de consultar páginas oficiales o muy completas en cuanto a la información de escritores notables. Dos que me parecieron interesantes son: la de Julio Cortázar http://www.juliocortazar.com.ar/ y una que funciona como diccionario de autores literarios y obras http://wwwlenguaweb.info/sistema-educativo.
lunes, 18 de enero de 2010
lunes, 14 de diciembre de 2009
Qué concepciones de aprendizaje nos parecen congruentes con el enfoque por competencias y por qué?
¿Qué concepciones de aprendizaje nos parecen congruentes con el enfoque por competencias y por qué?
Primero definiré lo que significa la palabra competencia. Phillipe Perrenoud menciona que la competencia “es la facultad de movilizar un conjunto de recursos cognoscitivos para enfrentar con pertinencia y eficacia una familia de situaciones”.
Las competencias las agrupa en ocho categorías que son:
• Saber definir, evaluar y hacer valer sus recursos, sus derechos, sus límites y sus necesidades,
• Saber, individualmente o en grupo, diseñar y conducir proyectos, desarrollar estrategias;
• Saber analizar situaciones, relaciones de los campos de fuerza sistemática;
• Saber cooperar, actuar en sinergia, participar en un colectivo, compartir un liderazgo;
• Saber construir y animar organizaciones y sistemas de acción colectiva de tipo democrático;
• Saber administrar y superar conflictos;
• Saber jugar con las normas, servirse de ellas y elaborarlas;
• Saber construir ordenamientos negociados más allá de las diferencias culturales.
Como pueden darse cuenta son las mismas que desea alcanzar el nuevo programa basado en competencias, pretende desarrollar en los estudiantes creatividad, liderazgo, resolución de problemas, desarrollo del pensamiento lógico y crítico, comprensión de su entorno, comunicarse efectivamente en el español y en lo esencial en una segunda lengua y en diversos contextos, entre otras.
Las concepciones de aprendizaje que me parecen congruentes con el enfoque basado en competencias es el Aprendizaje Significativo, hace mayor enfásis en el aprendizaje, ya que menciona que la educación debe promover el desarrollo del pensamiento lógico y de las estructuras cognoscitivas. El aprendizaje debe ser significativo no memorístico. La participación del alumno debe ser activa y global en el proceso de enseñanza aprendizaje, debe ser alentado y aproximarse a la realidad. El profesor se convierte en mediador y guía entre el alumno y la cultura, para que se realice un verdadero cambio conceptual y actitudinal.
El Constructivismo, menciona que el conocimiento viejo no debe ser desechado sino que los jóvenes deben apropiarse de él y transformarlo, para que lo utilicen tanto en su vida académica, laboral y cotidiana. Los estudiantes construyen ideas y significados nuevos, al interactuar con su medio ambiente. Se aprende siempre y cuando se construya el conocimiento ya sea que se asimile la nueva información o que se modifique, el resultado es una modificación en su estructura. Debe haber un equilibrio - desequilibrio – reequilibrio que supone una adaptación y la construcción de nuevos esquemas de conocimiento.
El Socio-Constructivismo, construye nuevos conocimientos a partir de los propios saberes, interactúa con el medio en el que se desarrolla, motiva las relaciones interpersonales, el liderazgo, la participación en equipo y la ayuda entre iguales. Los alumnos individualmente obtienen diferentes interpretaciones de los mismos materiales, cada uno construye (reconstruye) su conocimiento según sus esquemas, sus saberes y experiencias previas a su contexto.
Primero definiré lo que significa la palabra competencia. Phillipe Perrenoud menciona que la competencia “es la facultad de movilizar un conjunto de recursos cognoscitivos para enfrentar con pertinencia y eficacia una familia de situaciones”.
Las competencias las agrupa en ocho categorías que son:
• Saber definir, evaluar y hacer valer sus recursos, sus derechos, sus límites y sus necesidades,
• Saber, individualmente o en grupo, diseñar y conducir proyectos, desarrollar estrategias;
• Saber analizar situaciones, relaciones de los campos de fuerza sistemática;
• Saber cooperar, actuar en sinergia, participar en un colectivo, compartir un liderazgo;
• Saber construir y animar organizaciones y sistemas de acción colectiva de tipo democrático;
• Saber administrar y superar conflictos;
• Saber jugar con las normas, servirse de ellas y elaborarlas;
• Saber construir ordenamientos negociados más allá de las diferencias culturales.
Como pueden darse cuenta son las mismas que desea alcanzar el nuevo programa basado en competencias, pretende desarrollar en los estudiantes creatividad, liderazgo, resolución de problemas, desarrollo del pensamiento lógico y crítico, comprensión de su entorno, comunicarse efectivamente en el español y en lo esencial en una segunda lengua y en diversos contextos, entre otras.
Las concepciones de aprendizaje que me parecen congruentes con el enfoque basado en competencias es el Aprendizaje Significativo, hace mayor enfásis en el aprendizaje, ya que menciona que la educación debe promover el desarrollo del pensamiento lógico y de las estructuras cognoscitivas. El aprendizaje debe ser significativo no memorístico. La participación del alumno debe ser activa y global en el proceso de enseñanza aprendizaje, debe ser alentado y aproximarse a la realidad. El profesor se convierte en mediador y guía entre el alumno y la cultura, para que se realice un verdadero cambio conceptual y actitudinal.
El Constructivismo, menciona que el conocimiento viejo no debe ser desechado sino que los jóvenes deben apropiarse de él y transformarlo, para que lo utilicen tanto en su vida académica, laboral y cotidiana. Los estudiantes construyen ideas y significados nuevos, al interactuar con su medio ambiente. Se aprende siempre y cuando se construya el conocimiento ya sea que se asimile la nueva información o que se modifique, el resultado es una modificación en su estructura. Debe haber un equilibrio - desequilibrio – reequilibrio que supone una adaptación y la construcción de nuevos esquemas de conocimiento.
El Socio-Constructivismo, construye nuevos conocimientos a partir de los propios saberes, interactúa con el medio en el que se desarrolla, motiva las relaciones interpersonales, el liderazgo, la participación en equipo y la ayuda entre iguales. Los alumnos individualmente obtienen diferentes interpretaciones de los mismos materiales, cada uno construye (reconstruye) su conocimiento según sus esquemas, sus saberes y experiencias previas a su contexto.
¿El aprendizaje es algo trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?
¿El aprendizaje es algo trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?
El aprendizaje es importante para que los estudiantes adquieran conocimientos y los pongan en práctica tanto en su vida académica como en la laboral. El aprendizaje no se puede medir con base en unas preguntas, desafortunadamente, en las instituciones educativas se les pide a los docentes que elaboren exámenes para medir el conocimiento de los jóvenes, las preguntas que ahí aparecen son insuficientes porque no abarcan todos los contenidos del programa de la asignatura que se imparte, y el tiempo para la resolución no debe exceder de dos horas. Así que el docente debe elegir aquellos temas que le parezcan más convenientes para integrarlos en el examen.
En las escuelas particulares es de carácter obligatorio la elaboración de los exámenes, éste tiene que ser escrito y existe una fecha programada para la aplicación del mismo. El porcentaje del examen es del 60% sobre la calificación final.
¿Por qué unas preguntas pueden medir el conocimiento de los alumnos? Porque las autoridades educativas se han empeñado en medir el conocimiento de los jóvenes, pero no se dan cuenta de que están provocando que el aprendizaje sea memorístico, repetitivo, los chicos se convierten en receptores, los muchachos se aprenden conceptos, fechas, fórmulas, autores, obras, corrientes literarias, entre otras cosas. No se apropian de los conocimientos, conforme los aprenden los van desechando, no les encuentran utilidad para su vida cotidiana, ni laboral. Los profesores están preocupados porque los estudiantes no aprueban la materia y por consiguiente observan un alto índice de reprobación y como consecuencia, la deserción escolar.
Algunas de las preguntas que aparecen en los exámenes no son claras, esto dificulta la comprensión en el estudiante. Sin embargo, los muchachos no estudian para el examen y les echan la culpa a los docentes, mencionan que ese tema o temas no se vieron en clase.
Algunas ocasiones el docente encuentra una gran apatía en los jóvenes y aunque el profesor se empeñe en ser un facilitador del conocimiento y por más técnicas que conozca, si los alumnos no tienen el mayor interés por aprender, no se podrá a hacer nada para sacarlos del rezago escolar en el que se encuentran.
El aprendizaje es importante para que los estudiantes adquieran conocimientos y los pongan en práctica tanto en su vida académica como en la laboral. El aprendizaje no se puede medir con base en unas preguntas, desafortunadamente, en las instituciones educativas se les pide a los docentes que elaboren exámenes para medir el conocimiento de los jóvenes, las preguntas que ahí aparecen son insuficientes porque no abarcan todos los contenidos del programa de la asignatura que se imparte, y el tiempo para la resolución no debe exceder de dos horas. Así que el docente debe elegir aquellos temas que le parezcan más convenientes para integrarlos en el examen.
En las escuelas particulares es de carácter obligatorio la elaboración de los exámenes, éste tiene que ser escrito y existe una fecha programada para la aplicación del mismo. El porcentaje del examen es del 60% sobre la calificación final.
¿Por qué unas preguntas pueden medir el conocimiento de los alumnos? Porque las autoridades educativas se han empeñado en medir el conocimiento de los jóvenes, pero no se dan cuenta de que están provocando que el aprendizaje sea memorístico, repetitivo, los chicos se convierten en receptores, los muchachos se aprenden conceptos, fechas, fórmulas, autores, obras, corrientes literarias, entre otras cosas. No se apropian de los conocimientos, conforme los aprenden los van desechando, no les encuentran utilidad para su vida cotidiana, ni laboral. Los profesores están preocupados porque los estudiantes no aprueban la materia y por consiguiente observan un alto índice de reprobación y como consecuencia, la deserción escolar.
Algunas de las preguntas que aparecen en los exámenes no son claras, esto dificulta la comprensión en el estudiante. Sin embargo, los muchachos no estudian para el examen y les echan la culpa a los docentes, mencionan que ese tema o temas no se vieron en clase.
Algunas ocasiones el docente encuentra una gran apatía en los jóvenes y aunque el profesor se empeñe en ser un facilitador del conocimiento y por más técnicas que conozca, si los alumnos no tienen el mayor interés por aprender, no se podrá a hacer nada para sacarlos del rezago escolar en el que se encuentran.
viernes, 13 de noviembre de 2009
Los saberes de mis estudiantes
Los saberes de mis estudiantes
Elegí un grupo de tercero y otro de cuarto semestre, y les pregunté acerca de las páginas de Internet que conocen y utilizan. Como pueden darse cuenta en el andamio algunos estudiantes saben hacer en Internet lo siguiente: subir y bajar fotografías, música y videos, chatear, entablar una conversación con amigos y/o compañeros, buscar páginas para solicitar o vender algún producto. Conocen algunas páginas en las que pueden obtener información para investigar y/o elaborar sus tareas solicitadas por sus profesores. Cabe mencionar, que imparto las asignaturas de Literatura 1 y 2 y en diversas ocasiones me he dado cuenta de que ya no leen las lecturas que se les solicitan, sólo van a Internet imprimen la sinopsis y el análisis del texto literario, eso es lo que entregan. Desafortunadamente, esa información va de un compañero a otro y después pasa de un salón a otro, finalmente todos los trabajos son copias. Los muchachos pierden el interés por la literatura y lo único que desean es aprobar la materia.
¿Qué podemos hacer para aprovechar esos saberes en el aula?
Podemos pedirles a nuestros estudiantes que busquen en Internet las páginas donde aparecen las corrientes literarias tanto de México como de otro país, así como sus características principales, sus autores y sus obras. Posteriormente se les pide a los chicos que anoten las páginas que les serán de utilidad para su investigación, y en el salón de clases se forman equipos de cinco personas; se dividen las páginas en donde encontraron la información y proceden a desarrollar los temas solicitados. Existen diferentes estrategias que se pueden utilizar como son: 1. La descripción. Buscar la fotografía de una ciudad o de algún lugar que hayan visitado, la imprimen. Los jóvenes describen y anotan las características de ese lugar, así usan la tecnología y el profesor revisa la ortografía, redacción y acentuación.
2. La entrevista. Los jóvenes se vuelven reporteros y elaboran una entrevista sobre un escritor mexicano o latinoamericano, se les menciona a los estudiantes que queremos las fotos impresas de dicho personaje porque la información recabada es para entregar y va a tener un peso dentro de la calificación.
3. Cuento. Se les solicita a los estudiantes que en la siguiente clase traigan una foto de un paisaje y con ella elaboren un cuento con las características que previamente se mencionaron en clase.
4. Leyenda. Se les pide a los chicos que formen equipos de cinco integrantes. Imaginemos que son veinte estudiantes a cada equipo se le da el tema que va a investigar en Internet, por ejemplo el equipo número 1: Elementos históricos y sobrenaturales que aparecen en la leyenda de “La llorona” de México. Equipo número 2: leer “La llorona de Veracruz” y mencionar cuales son sus características. Equipo número tres: leer la “Llorona de Guerrero” y mencionar cuales son sus características. Equipo número cuatro: investigará las semejanzas y diferencias que guardan entre sí las leyendas antes mencionadas. Esta tarea tiene la finalidad de que los estudiantes aprendan a utilizar el Internet y refuercen los conocimientos adquiridos sobre el tema de la leyenda.
5. Clasificación de las leyendas. Se les pide a los muchachos que busquen en internet diferentes tipos de leyendas para leerlas en clase y poder diferenciarlas de los otros textos narrativos. Posteriormente, el profesor elige dos leyendas para que los alumnos las representen en el salón de clases y en la semana de la comunicación.
6. Poesía. Los estudiantes escriben el poema de un escritor como puede ser: “Las nanas de la cebolla” de Miguel Hernández y a continuación escriben la corriente literaria a la que pertenece así como su biografía y colocan la foto de dicho autor.
7. Para el tema de funciones integrativas se les pide a los chicos que bajen algunas fotos de Internet para que por medio de ellas mencionen cuáles son los indicios y cuáles son las informaciones que están presentes en esas imágenes.
8. Árbol genealógico. Se les solicita a los chicos que utilicen la tecnología, sus fotografías y lo que han aprendido en el laboratorio de informática para elaborar un árbol genealógico, esta actividad se recomienda que sea desarrollada en los primeros meses del semestre o al finalizar el curso, así el docente podrá darse cuenta de cuales son las debilidades y las fortalezas que han adquirido sus estudiantes.
3. ¿Quién va a enseñar a quién, qué le enseñará y dónde lo hará?
El profesor debe enseñarles a los estudiantes a utilizar las herramientas tecnológicas, el docente será el ejemplo ha seguir, es quien debe prepararse y actualizarse constantemente para resolver las dudas que puedan surgirles. Lo hará en el salón de clases, en el horario que tenga libre, también puede pedirle a las autoridades de la institución que le permitan el acceso al laboratorio de informática por lo menos una vez a la semana para apoyar a sus alumnos.
Cabe mencionar, que los muchachos buscan la ayuda entre iguales para elaborar y desarrollar sus tareas, comparten lo que aprendieron ya sea dentro o fuera de la escuela.
Lamentablemente, en mi plantel los docentes que no impartimos la materia de informática no tenemos acceso al área de cómputo. Entonces cómo podemos apoyar a nuestros alumnos si carecemos de las herramientas tecnológicas para ayudarlos, incluso muchos de ellos no tienen una computadora en casa y los que la tienen carecen de Internet. Algunos estudiantes se han dado cuenta de las desventajas que tienen con respecto a los chicos que estudian en escuelas privadas y están muy preocupados por su educación, ya que no van a poder competir en el mercado laboral.
Elegí un grupo de tercero y otro de cuarto semestre, y les pregunté acerca de las páginas de Internet que conocen y utilizan. Como pueden darse cuenta en el andamio algunos estudiantes saben hacer en Internet lo siguiente: subir y bajar fotografías, música y videos, chatear, entablar una conversación con amigos y/o compañeros, buscar páginas para solicitar o vender algún producto. Conocen algunas páginas en las que pueden obtener información para investigar y/o elaborar sus tareas solicitadas por sus profesores. Cabe mencionar, que imparto las asignaturas de Literatura 1 y 2 y en diversas ocasiones me he dado cuenta de que ya no leen las lecturas que se les solicitan, sólo van a Internet imprimen la sinopsis y el análisis del texto literario, eso es lo que entregan. Desafortunadamente, esa información va de un compañero a otro y después pasa de un salón a otro, finalmente todos los trabajos son copias. Los muchachos pierden el interés por la literatura y lo único que desean es aprobar la materia.
¿Qué podemos hacer para aprovechar esos saberes en el aula?
Podemos pedirles a nuestros estudiantes que busquen en Internet las páginas donde aparecen las corrientes literarias tanto de México como de otro país, así como sus características principales, sus autores y sus obras. Posteriormente se les pide a los chicos que anoten las páginas que les serán de utilidad para su investigación, y en el salón de clases se forman equipos de cinco personas; se dividen las páginas en donde encontraron la información y proceden a desarrollar los temas solicitados. Existen diferentes estrategias que se pueden utilizar como son: 1. La descripción. Buscar la fotografía de una ciudad o de algún lugar que hayan visitado, la imprimen. Los jóvenes describen y anotan las características de ese lugar, así usan la tecnología y el profesor revisa la ortografía, redacción y acentuación.
2. La entrevista. Los jóvenes se vuelven reporteros y elaboran una entrevista sobre un escritor mexicano o latinoamericano, se les menciona a los estudiantes que queremos las fotos impresas de dicho personaje porque la información recabada es para entregar y va a tener un peso dentro de la calificación.
3. Cuento. Se les solicita a los estudiantes que en la siguiente clase traigan una foto de un paisaje y con ella elaboren un cuento con las características que previamente se mencionaron en clase.
4. Leyenda. Se les pide a los chicos que formen equipos de cinco integrantes. Imaginemos que son veinte estudiantes a cada equipo se le da el tema que va a investigar en Internet, por ejemplo el equipo número 1: Elementos históricos y sobrenaturales que aparecen en la leyenda de “La llorona” de México. Equipo número 2: leer “La llorona de Veracruz” y mencionar cuales son sus características. Equipo número tres: leer la “Llorona de Guerrero” y mencionar cuales son sus características. Equipo número cuatro: investigará las semejanzas y diferencias que guardan entre sí las leyendas antes mencionadas. Esta tarea tiene la finalidad de que los estudiantes aprendan a utilizar el Internet y refuercen los conocimientos adquiridos sobre el tema de la leyenda.
5. Clasificación de las leyendas. Se les pide a los muchachos que busquen en internet diferentes tipos de leyendas para leerlas en clase y poder diferenciarlas de los otros textos narrativos. Posteriormente, el profesor elige dos leyendas para que los alumnos las representen en el salón de clases y en la semana de la comunicación.
6. Poesía. Los estudiantes escriben el poema de un escritor como puede ser: “Las nanas de la cebolla” de Miguel Hernández y a continuación escriben la corriente literaria a la que pertenece así como su biografía y colocan la foto de dicho autor.
7. Para el tema de funciones integrativas se les pide a los chicos que bajen algunas fotos de Internet para que por medio de ellas mencionen cuáles son los indicios y cuáles son las informaciones que están presentes en esas imágenes.
8. Árbol genealógico. Se les solicita a los chicos que utilicen la tecnología, sus fotografías y lo que han aprendido en el laboratorio de informática para elaborar un árbol genealógico, esta actividad se recomienda que sea desarrollada en los primeros meses del semestre o al finalizar el curso, así el docente podrá darse cuenta de cuales son las debilidades y las fortalezas que han adquirido sus estudiantes.
3. ¿Quién va a enseñar a quién, qué le enseñará y dónde lo hará?
El profesor debe enseñarles a los estudiantes a utilizar las herramientas tecnológicas, el docente será el ejemplo ha seguir, es quien debe prepararse y actualizarse constantemente para resolver las dudas que puedan surgirles. Lo hará en el salón de clases, en el horario que tenga libre, también puede pedirle a las autoridades de la institución que le permitan el acceso al laboratorio de informática por lo menos una vez a la semana para apoyar a sus alumnos.
Cabe mencionar, que los muchachos buscan la ayuda entre iguales para elaborar y desarrollar sus tareas, comparten lo que aprendieron ya sea dentro o fuera de la escuela.
Lamentablemente, en mi plantel los docentes que no impartimos la materia de informática no tenemos acceso al área de cómputo. Entonces cómo podemos apoyar a nuestros alumnos si carecemos de las herramientas tecnológicas para ayudarlos, incluso muchos de ellos no tienen una computadora en casa y los que la tienen carecen de Internet. Algunos estudiantes se han dado cuenta de las desventajas que tienen con respecto a los chicos que estudian en escuelas privadas y están muy preocupados por su educación, ya que no van a poder competir en el mercado laboral.
Mi confrontación con la docencia
Mi confrontación con la docencia
Soy egresada de la UNAM (Universidad Nacional Autónoma de México), estudié la carrera de Lengua y Literatura Hispánicas, cuando terminé no quería trabajar, deseaba dedicarme a hacer la tesis, pero hablé con mi asesor y él me comentó que podía a hacer las dos cosas, así que en el año de 1998 el director de una escuela particular me dio la oportunidad de dar clases de Taller de Lectura y Redacción a dos grupos, en el turno vespertino, eso sí, la institución me quedaba a dos horas de distancia de mi hogar, pero la nesecidad era grande. Fue en este lugar donde comprendí que me gustaba dar clases; desafortunadamente, tarde algunos años en encontrar un lugar donde establecerme, así que desde hace algún tiempo laboro en la UVM (Universidad del Valle de México campus Lomas Verdes), en el turno matutino, y en la tarde voy al Colegio de Bachilleres plantel 9 "Aragón", es en éste último lugar donde me encanta dar clases, porque el nivel económico es bastante bajo, aquí puedes platicar con los estudiantes, puedes ser su amigo, aquí te sientes querido, respetado y valorado. Los alumnos que entrar a la clase lo hacen porque realmente quieren superarse, no está un prefecto detrás de ellos obligándolos a cumplir un horario; como sucede en la UVM, es una escuela particular en la cual los padres pagan por la educación de sus hijos, y tú te sientes como un empleado más.
Insatisfacciones he tenido muchas en el Colegio de Bachilleres, algunos de mis estudiantes tienen que desertar porque sus padres no tienen dinero para enviarlos a la escuela, otros deben de abandonar sus sueños de terminar el bachillerato porque tienen que trabajar porque embarazaron a sus novias, y las chavas dejan la escuela para cuidar a sus bebés. Lamentablemente en nuestro país estás historias abundan, lo triste es que como profesor no puedes hacer nada para evitarlo. No todo ha sido melancolía también he tenido muchas satisfacciones al saber que algunos de mis estudiantes se han graduado con honores de las Universidades, y ahora son hombres y mujeres de éxito.
Soy egresada de la UNAM (Universidad Nacional Autónoma de México), estudié la carrera de Lengua y Literatura Hispánicas, cuando terminé no quería trabajar, deseaba dedicarme a hacer la tesis, pero hablé con mi asesor y él me comentó que podía a hacer las dos cosas, así que en el año de 1998 el director de una escuela particular me dio la oportunidad de dar clases de Taller de Lectura y Redacción a dos grupos, en el turno vespertino, eso sí, la institución me quedaba a dos horas de distancia de mi hogar, pero la nesecidad era grande. Fue en este lugar donde comprendí que me gustaba dar clases; desafortunadamente, tarde algunos años en encontrar un lugar donde establecerme, así que desde hace algún tiempo laboro en la UVM (Universidad del Valle de México campus Lomas Verdes), en el turno matutino, y en la tarde voy al Colegio de Bachilleres plantel 9 "Aragón", es en éste último lugar donde me encanta dar clases, porque el nivel económico es bastante bajo, aquí puedes platicar con los estudiantes, puedes ser su amigo, aquí te sientes querido, respetado y valorado. Los alumnos que entrar a la clase lo hacen porque realmente quieren superarse, no está un prefecto detrás de ellos obligándolos a cumplir un horario; como sucede en la UVM, es una escuela particular en la cual los padres pagan por la educación de sus hijos, y tú te sientes como un empleado más.
Insatisfacciones he tenido muchas en el Colegio de Bachilleres, algunos de mis estudiantes tienen que desertar porque sus padres no tienen dinero para enviarlos a la escuela, otros deben de abandonar sus sueños de terminar el bachillerato porque tienen que trabajar porque embarazaron a sus novias, y las chavas dejan la escuela para cuidar a sus bebés. Lamentablemente en nuestro país estás historias abundan, lo triste es que como profesor no puedes hacer nada para evitarlo. No todo ha sido melancolía también he tenido muchas satisfacciones al saber que algunos de mis estudiantes se han graduado con honores de las Universidades, y ahora son hombres y mujeres de éxito.
¿Cómo percibo mi docencia?
¿Cómo percibo mi docencia?
Mi jornada laboral en el Colegio de Bachilleres plantel 9 “Aragón”, comienza a las 3 p.m. Así que les describiré lo que hago en una clase de la materia de Literatura 1 en el grupo 331, la asignatura se imparte en el tercer semestre del bachillerato. Se supone que los alumnos ya traen conocimientos previos de lo que verán en Literatura 1, debido a que tanto en Taller de Lectura y Redacción 1 como en Taller de Lectura y Redacción 2, se les enseña la clasificación de los diferentes géneros literarios así como sus características de las obras literarias.
Mi clase comienza a las 5 p.m. pero les doy diez minutos de tolerancia a los estudiantes para que lleguen a tiempo a la clase el salón es el E01 ubicado en el edificio E planta baja, hasta el fondo del pasillo, desgraciadamente el plantel carece de una serie de malestares que están acabando con entusiasmo de los jóvenes. Como les dije anteriormente, nos encontramos hasta el fondo, alejados de la supervisión de los prefectos. Los chicos que no tienen clase, se la pasan jugando frontón en la pared del salón; tengo que salir constantemente a llamarles la atención.
Inicio mi clase saludando a mis jóvenes estudiantes, algunos de ellos contestan otros ni siquiera ponen atención, se encuentran distraídos o conversan sobre lo que han hecho en el transcurso del día. Escribo en el pizarrón blanco la fecha y el objetivo. Tema: Marcas de literariedad. Objetivo: Identificar marcas de literariedad. Referencias bibliográficas:
Directa: Quiroga, Horacio. Cuentos, de amor, de locura y de muerte. México, F.C.E, 2003.
Consulta: Correa Pérez, Alicia y Arturo Orozco Torre. Literatura Universal. Introducción al análisis de los textos. México, Pearson Educación, 1998.
Les comento compañeros, que previamente expuse una clase sobre marcas de literariedad, dí ejemplos y pedí que elaboraran un ejemplo con cada marca, son cinco (hipérbole, oxímoron, comparación o símil, metáfora y prosopopeya), las revisamos en clase, elegí a al azar a un chico de cada fila para que leyera un ejemplo de una marca de literariedad, después retroalimenté y pregunté si tenían alguna duda respecto al tema. Como no hubo preguntas les pedí que sacaran las copias de la lectura “A la deriva”, del escritor Horacio Quiroga. Con esa obra van a hacer lo siguiente: 1. Formar equipos de cinco estudiantes cada uno.
2. Responde las siguientes preguntas tomando como base el cuento “A la deriva” de Horacio Quiroga.
3. Localiza y subraya con las siguientes marcas de literariedad, con los colores que se te indican:
• Rojo una prosopopeya
• Azul una hipérbole.
• Verde una comparación o símil.
Al finalizar la actividad, pido a un integrante de cada equipo que lea cada una de las marcas de literariedad que encontró en el texto.
Concluyo la clase, preguntando a los estudiantes que aprendieron el día de hoy, también escojo cinco estudiantes al azar y les pregunto acerca de las marcas de literariedad, que digan un ejemplo cualquiera sobre dichas figuras literarias. Me despido de mis jóvenes pupilos mencionando que repasen constantemente sus apuntes para que el día del examen no tengan que estudiar todos los temas.
Mi jornada laboral en el Colegio de Bachilleres plantel 9 “Aragón”, comienza a las 3 p.m. Así que les describiré lo que hago en una clase de la materia de Literatura 1 en el grupo 331, la asignatura se imparte en el tercer semestre del bachillerato. Se supone que los alumnos ya traen conocimientos previos de lo que verán en Literatura 1, debido a que tanto en Taller de Lectura y Redacción 1 como en Taller de Lectura y Redacción 2, se les enseña la clasificación de los diferentes géneros literarios así como sus características de las obras literarias.
Mi clase comienza a las 5 p.m. pero les doy diez minutos de tolerancia a los estudiantes para que lleguen a tiempo a la clase el salón es el E01 ubicado en el edificio E planta baja, hasta el fondo del pasillo, desgraciadamente el plantel carece de una serie de malestares que están acabando con entusiasmo de los jóvenes. Como les dije anteriormente, nos encontramos hasta el fondo, alejados de la supervisión de los prefectos. Los chicos que no tienen clase, se la pasan jugando frontón en la pared del salón; tengo que salir constantemente a llamarles la atención.
Inicio mi clase saludando a mis jóvenes estudiantes, algunos de ellos contestan otros ni siquiera ponen atención, se encuentran distraídos o conversan sobre lo que han hecho en el transcurso del día. Escribo en el pizarrón blanco la fecha y el objetivo. Tema: Marcas de literariedad. Objetivo: Identificar marcas de literariedad. Referencias bibliográficas:
Directa: Quiroga, Horacio. Cuentos, de amor, de locura y de muerte. México, F.C.E, 2003.
Consulta: Correa Pérez, Alicia y Arturo Orozco Torre. Literatura Universal. Introducción al análisis de los textos. México, Pearson Educación, 1998.
Les comento compañeros, que previamente expuse una clase sobre marcas de literariedad, dí ejemplos y pedí que elaboraran un ejemplo con cada marca, son cinco (hipérbole, oxímoron, comparación o símil, metáfora y prosopopeya), las revisamos en clase, elegí a al azar a un chico de cada fila para que leyera un ejemplo de una marca de literariedad, después retroalimenté y pregunté si tenían alguna duda respecto al tema. Como no hubo preguntas les pedí que sacaran las copias de la lectura “A la deriva”, del escritor Horacio Quiroga. Con esa obra van a hacer lo siguiente: 1. Formar equipos de cinco estudiantes cada uno.
2. Responde las siguientes preguntas tomando como base el cuento “A la deriva” de Horacio Quiroga.
3. Localiza y subraya con las siguientes marcas de literariedad, con los colores que se te indican:
• Rojo una prosopopeya
• Azul una hipérbole.
• Verde una comparación o símil.
Al finalizar la actividad, pido a un integrante de cada equipo que lea cada una de las marcas de literariedad que encontró en el texto.
Concluyo la clase, preguntando a los estudiantes que aprendieron el día de hoy, también escojo cinco estudiantes al azar y les pregunto acerca de las marcas de literariedad, que digan un ejemplo cualquiera sobre dichas figuras literarias. Me despido de mis jóvenes pupilos mencionando que repasen constantemente sus apuntes para que el día del examen no tengan que estudiar todos los temas.
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